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¿Has sentido que se apodera de ti una urgencia por comer algún postre o un pan dulce?  Tal vez te sucede con otros sabores, como lo salado, lo picante o lo crujiente. Y aunque sabes que no es cuestión de vida o muerte (nadie se ha muerto por no saciar un antojo), se siente como si lo fuera. Los antojos son así de exigentes porque surgen de un desbalance en tu cuerpo. Ese desbalance muchas veces viene de las hormonas o de la microbiota (los millones y millones de bichos que viven en nuestro intestino). Tanto las hormonas como la microbiota le mandan instrucciones al cerebro y por eso los antojos se sienten como una necesidad urgente y legítima de nuestro cuerpo. Una regla básica En el curso “Antojos y atracones” que pronto estará disponible, Aimée Mirandé, nutrióloga del equipo de Beboon, comparte una regla muy sencilla en torno a los antojos:  Entre más comas cosas que te hacen daño, más se te van a antojar. ¿Por qué? Porque refuerzan el desbalance en tu cuerpo que está haciendo que tengas ese antojo en primer lugar. Y porque muchos de estos productos o ingredientes nocivos están diseñados para ser adictivos, para estimular los centros de recompensa en el

“Si la comida saludable es como medicina para tu cuerpo, las hierbas y especias son como hacerle una cirugía.”  Nuestra fundadora, Dr. Patricia Restrepo, cuenta que escuchó a uno de sus profesores compartir esta analogía para dar una idea de los beneficios que pueden tener las hierbas y especias para nuestra salud.  Si quieres aprender a utilizar plantas y hierbas para atender malestares específicos, te encantará el curso introductorio a las Plantas medicinales que está incluido en la membresía intermedia de nuestra Comunidad BeBoon. Puedes aprender qué plantas y hierbas utilizar para mejorar problemas hormonales o digestivos y para apoyar la salud hepática, la salud cerebral y el balance de azúcar. Checa los detalles de la Comunidad aquí, ¡te va a encantar! La mejor estrategia es incluir las hierbas y especias en tus alimentos: consíguelas frescas y orgánicas y agrégalas intuitivamente en tus platillos. Agregan muchísimo sabor e interés a la comida, además de beneficios específicos. Si las compras locales y de temporada, seguramente le darás a tu cuerpo justo lo que necesita en este momento y probarás muchas más variedades durante el año.  Hoy te compartimos 5 recetas para utilizar hierbas y especias que apoyan tu salud y tu belleza: Pesto de hierbas Es perfecto

Lo primero que recibe tu organismo cada día es importantísimo, porque le da instrucciones a tu cuerpo durante todo el resto del día. El desayuno tiene un efecto en muchos aspectos de tu día: por ejemplo, qué tanta hambre sientes en la tarde y en la noche, qué tan bien funciona tu digestión, cuánta energía tienes disponible y qué tan bien puedes concentrarte. Ahora bien, el desayuno puede suceder a las 9 am, a las 11 am o hasta a las 3 pm. No importa la hora, porque “des-ayunar” significa “romper el ayuno”. En la actualidad se repite el mito de que es importante desayunar temprano, pero no tiene por qué ser así. Cada cuerpo es distinto y cada época de la vida es distinta. Puedes experimentar para encontrar el mejor horario para ti en esta temporada.  Más que la hora, lo importante es elegir cuáles serán los primeros alimentos y bebidas que entrarán a tu estómago para romper tu ayuno nocturno. Todos los alimentos sólidos rompen el ayuno, pero no todas las bebidas lo rompen. Enseguida te contamos más. Es ideal que lo primero que reciba tu sistema sea agua:  2 o 3 vasos de agua, puede ser al tiempo, tibia o calientita. Puedes

Tal vez has escuchado hablar acerca de la medicina funcional. Si te preguntas por qué es diferente de la medicina convencional, aquí puedes conocer un poco más acerca de este modelo. Un médico funcional querrá conocer todo el panorama de tu salud, no solo los síntomas de una enfermedad.Por ejemplo, aunque tú acudas con el objetivo de mejorar el acné, puede preguntarte cuántas veces vas al baño cada día, a qué hora te duermes y qué desayunaste.Esto es porque desde la medicina funcional, se comprende que nuestros sistemas están interconectados, no son partes aisladas. Para mejorar el acné le interesa conocer cómo están funcionando todos tus sistemas, no solo examinar tu piel. Es una perspectiva holística (es decir, que considera tu cuerpo, tu salud y tu historia como un todo) y por eso es distinta que ir con un médico convencional especializado en un sistema del cuerpo, como un dermatólogo, cardiólogo, gastroenterólogo, otorrinolaringólogo, psiquiatra, endocrinólogo, etc.Un médico funcional busca la causa de raíz, no solo atiende los síntomas.Para atender los síntomas del acné tal vez te receten cremas o jabones. En cambio, para atender la causa de raíz hay que preguntar: ¿qué fue lo que desencadenó el acné? Y es necesario

Cocinar saludable es una de las herramientas más poderosas para cambiar el estado de salud de toda la familia, en poco tiempo.  Además, es perfecto para que chicos y grandes se involucren en todo el proceso de la cocina y aprendan a preparar sus platillos favoritos —¿qué tal una versión saludable de helado o lasaña? Elegimos estos tips pensando en aumentar el sabor, la salud y la facilidad a la hora de cocinar en casa. ¡No te pierdas las recetas del final!  MÁS SABOR  El sabor siempre empieza por los ingredientes.Ese dinero que ahorramos al cocinar en casa, ¡es sabio invertirlo en ingredientes de mejor calidad! Los productos de mercados orgánicos o agroecológicos tienen más sabor por varias razones: porque tienen más nutrientes (se cultivan en tierra más rica y diversa), porque son locales (no viajaron tanto ni se cortaron aún verdes) y porque son de temporada (no madurados artificialmente).Lo mismo va para productos de origen animal: mejor calidad=más salud y mejor sabor. Busca que sean orgánicos y de libre pastoreo, aunque signifique comprar un poco menos.Intenta incluir al menos un ingrediente local nuevo cada semana, pues ampliar así tu paladar convierte la cocina en una celebración de sabor y balance. ¿Qué tal probar

Hay cosas sencillas pero muy poderosas que puedes hacer todos los días para que tus defensas estén más fuertes.  Y es que la química de tu cuerpo cambia a cada momento, elevando o disminuyendo tus defensas.  Si estás enojado, la química de tu cuerpo es distinta. Si estás ansioso o pesimista, tu química cambia. Por el contrario, cuando respiras profundo aumentas las probabilidades de desactivar cualquier virus que entre a tu cuerpo. Cuando te sientas a meditar, todos los marcadores de salud de tu organismo se elevan. Otro gran disparador de fortaleza o debilidad en tus defensas es tu comida. Si tu plato está lleno de comida procesada tu química cambia, tus hormonas se alteran y tu sistema inmune inmediatamente se deprime. Al contrario, si incluyes un montón de verduras y alimentos frescos, tienes un boost inmediato de células inmunes y neurotransmisores a favor de una buena salud. Hoy queremos compartirte 7 tips rápidos para que lleves en tu kit de defensas SOS:  Respiración bombeando el abdomen.Siéntate cómodamente, con la espalda recta y el cuerpo relajado.Forma un mudra con cada mano juntando el dedo índice con el dedo pulgar. Coloca las manos sobre las rodillas. Cierra los ojos.Exhala profundamente por la nariz y al mismo

La casa es nuestro pilar #1 para construir una buena salud, ¡y más ahora que pasamos tanto tiempo en ella! Queremos que el lugar en el que convivimos y descansamos esté lo más libre de tóxicos que sea posible, pues aunque no los vemos a simple vista, aún en cantidades pequeñas estas sustancias tienen un efecto adverso en la salud de toda la familia.  Por ejemplo, un estudio realizado por la Universidad de Bergen en Noruega(1) siguió la salud respiratoria de más de 6000 participantes durante 20 años y encontró que las mujeres que utilizan productos de limpieza (ya sea para su casa o porque se dedican profesionalmente a la limpieza) pueden tener la función pulmonar tan deteriorada como si fumaran un paquete de cigarros al día.   Otros estudios indican que el aire dentro de nuestras casas puede estar más contaminado que el aire de afuera, incluso si vivimos en una ciudad grande. Esto se debe a que nuestros limpiadores, productos de higiene personal, aromatizantes, insecticidas, pegamentos, barnices, recubrimientos de alfombras y muebles, etc. emiten químicos que se llaman “compuestos orgánicos volátiles”, que afectan la calidad del aire que respiramos.  Estas toxinas llegan a nuestro torrente sanguíneo y se acumulan en nuestro organismo. Se

Si vas a visitar un restaurante, estas recomendaciones pueden ayudarte a tomar las decisiones más saludables para disfrutar de tu salida sin dejar de cuidarte. ¡Esperamos que te sean útiles! Antes de salir: Come algo rico y saludable en casa, ¡nunca llegues con el estómago vacío!Prepara un kit de emergencia por si sientes hambre más tarde o por si no encuentras muchas opciones saludables en el menú. Ideas para incluir: nueces y almendras, verduras crujientes picadas (como zanahorias, apio o jícama), un frasquito con hummus o un par de huevos cocidos. Hidrátate muy bien durante todo el día, así tu apetito estará en calma y tu ánimo estará listo para disfrutar. Puedes compartir con tus acompañantes tu intención de comer sano y pedir su apoyo.  Al ordenar: Las sopas y las ensaladas son muy buenas opciones para empezar. Pide aceite de oliva y limón en lugar de aderezos comerciales (que suelen tener aceites industriales, endulzantes y aditivos). Evita toppings o aperitivos fritos, salsas cremosas o harinas refinadas, pues están diseñados para estimular más tu hambre. Para el plato fuerte, consiéntete con un pescado, cordero, curry, mariscos, etc. Cuando la preparación es simple es más fácil evitar ingredientes inflamatorios. Por ejemplo: salmón asado en lugar de salmón bañado

Cuando se trata de aceites, puede ser confuso saber cuáles son los más saludables.  En el supermercado los más accesibles están anunciados como “aceites vegetales” o aceites hidrogenados: aceite de canola, de maíz, de semilla de algodón, de cártamo, de soya o de girasol — ¡no caigas en la publicidad engañosa! Estos aceites suelen pasar por procesos químicos muy intensivos que usan solventes artificiales para extraerlos. Muchos fueron creados para usos industriales y no para el consumo humano. Además, tienen compuestos que provocan inflamación en el cuerpo y aumentan el riesgo de padecer enfermedades del corazón, diabetes, artritis, asma, cáncer, enfermedades autoinmunes y problemas degenerativos en el cerebro. Aunque se anuncien como aceites saludables, presumiendo que protegen el corazón y que tienen múltiples beneficios para la salud, estos aceites son algunos de los productos más dañinos que puedes tener en tu alacena. En cambio, hay grasas más saludables que han adquirido mala fama en los últimos años, como la mantequilla, el aceite de coco e incluso la grasa de animales. Muchos argumentan que tienen grasas saturadas y que aumentan el colesterol. Sin embargo, se ha encontrado que aumentan tanto el colesterol LDL como el HDL, haciendo que mejore la proporción entre el colesterol

Muchas de las enfermedades que son frecuentes en nuestra época son enfermedades autoinmunes.  Esto quiere decir que nuestro sistema inmune detecta un enemigo y produce anticuerpos para defenderse. Pero ese enemigo tiene una estructura parecida a la de algún tejido del cuerpo, como la tiroides, las coyunturas, el tejido conectivo, el cerebro, los ojos o los riñones, por lo que estos tejidos reciben el ataque. Por ejemplo, cuando una persona tiene tiroiditis de Hashimoto, no significa que su tiroides esté funcionando mal, sino que está recibiendo un ataque de estos anticuerpos. Por eso, es muy importante preguntarnos cuál es el enemigo real que está detonando ese ataque.  Otros ejemplos de enfermedades autoinmunes son la psoriasis, la artritis reumatoide, la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, la enfermedad celiaca, el vitiligo, la diabetes tipo 1, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Sjogren y el lupus. Por otra parte, más del 60% de los cánceres parecen tener una raíz autoinmune.  ¿Los alimentos pueden disminuir o aumentar el ataque? ¡Sí!  Si sabemos usarlos, pueden ser grandes aliados. Esto es porque casi siempre el ataque del sistema inmune tiene raíces en el sistema digestivo. Por ejemplo, es frecuente que el recubrimiento del intestino esté perforado. Por esas perforaciones se cuelan